Un hecho aceptado por todos es que la muerte forma parte de la vida. Casi 7000 personas mueren cada hora. Es inevitable.

Sin embargo, el hecho de que la muerte sea nuestro destino ineludible, no la hace más sencilla.

De hecho, prepararse para la muerte es difícil tanto para el moribundo como para sus seres queridos, especialmente por las incertidumbres que genera.

¿Cómo se siente morir? ¿Qué pasa en los minutos previos? ¿Qué sucede después?

No lo sabemos con certeza.

Pero al parecer, ahora, por primera vez en la historia, la ciencia tiene algo que decir al respecto.

De acuerdo con nuevos investigaciones científicas, una de las experiencias comunes de las personas cercanas a la muerte son los sueños.

Un estudio llevado a cabo en un hospital estadounidense para enfermos terminales determinó que el 88% de los encuestados dijo haber tenido al menos un sueño o visión, que se diferenciaba de los sueños habituales por ser mucho más claros y parecer más reales.

Los investigadores apuntan a que los sueños son generalmente positivos y mitigativos, especialmente aquellos en los que aparecen familiares difuntos.

Además, es importante saber que no hay un “momento de muerte” preciso.

Morir es un proceso, y uno donde hay muchas áreas grises porque todavía hay mucho que no sabemos.

Podemos definir legalmente la muerte en dos etapas:

1-Muerte clínica: ocurre cuando el latido cardíaco, la respiración y la circulación se detienen.

2- Muerte biológica: se produce cuando mueren las células cerebrales, que siguen vivas después durante los próximos cuatro a seis minutos después de la muerte clínica.

En esta última etapa, la reanimación es imposible.

Esto en cuanto a la muerte legal, pero ¿cómo se siente ese proceso?

Según James Hallenbeck, un especialista en cuidados paliativos de la Universidad de Stanford, nuestros últimos días en la Tierra son lo que se conoce como la fase de “agonía activa”.

Rápidamente, comenzamos a perder nuestros impulsos naturales y la mayoría de los sentidos.

Sí, pero ¿qué es lo que sucede cuando el cuerpo ya no puede recibir ninguna orden del cerebro y se suelta?

Es entonces cuando el cerebro comienza a preparar la conciencia para el gran salto al más allá.

En sus momentos finales, muchas personas tienen experiencias fuera del cuerpo, una cita con familiares en un lugar tranquilo, una sensación de mayor conexión con el universo y, por supuesto, ver la clásica luz brillante al final del túnel.

Pero, ¿qué es lo que realmente está sucediendo allí?

Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, reveló que cuanto más cerca estamos de la muerte, más positiva es la perspectiva que se tiene sobre ella.

Tal vez sea porque uno se vuelve más receptivo a la muerte cuando es menos abstracto y tiene que enfrentarse a la realidad de la misma.

Tal vez, porque uno está teniendo sueños y visiones pacíficas.

O, tal vez, porque la muerte no es el final, tan sólo el principio de la eternidad.

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