Un joven emprendedor, ingeniero industrial, con un corazón enorme y un gran sueño, quería ver rostros felices de personas que no podían trasladarse por alguna discapacidad. Inspirado en un chico con parálisis cerebral llamado Ernestito, diseñó una bicicleta que posibilita un paseo feliz y una mayor inclusión en la sociedad. Así nació la “Ernibike”.

La innovadora bicicleta cumple la función de rehabilitar, ejercitar y transportar a las personas que tienen alguna afección física, posee dos cajas pedaleras, una para el padre o tutor (parte de atrás) y otra para la persona con discapacidad que se ubicará en una silla postural en la parte delantera.

Es terapéutica y de gran ayuda porque genera un proceso de rehabilitación de músculos, articulaciones, circulación sanguínea, pulmones y aporta en lo que respecta a la parte anímica, emocional e inclusiva por el hecho de que puede vivir la experiencia de andar en bicicleta como cualquier otra persona.

¡Mira en el vídeo cuántos rostros felices!

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