Si hay algo característico de la cultura tradicional china es su aspecto medicinal cuyo enfoque de desarrollo parte por el conocimiento del cuerpo humano en relación el universo, es por eso que sus métodos guardan una estrecha relación con la naturaleza y sus propiedades.

Usualmente cuando escuchamos la palabra Té, inmediatamente imaginamos aquella bebida caliente a base de infusión de hierbas cuyo origen o procedencia nos remite al lejano oriente, y su uso normalmente apuntaba al tratamiento de los síntomas de enfermedad.

Pero el alcance de estos tratamientos no sólo se enmarcan en los tratamientos con infusiones herbales curativas, ya que culturalmente los chinos otorgaban el significado de curativo a todo lo que rehabilitara y beneficiara el cuerpo, por lo tanto algunas de sus sopas también eran llamadas Té.

Y una de las comidas que llegó a funcionar bien dentro de la medicina tradicional fue el bak kuk teh o té de hueso con carne, un caldo preparado con hierbas y especias acompañado con costillas de cerdo preparadas a fuego lento.

Conoce la historia detrás de este delicioso plato con propiedades benéficas en el video de arriba.

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