Como recordarás, entre 2014 y 2016, el ébola dejó más de 11.000 muertos en África Occidental. Ahora, un nuevo brote de este virus mortal se ha detectado en la República del Congo.

El ébola es una enfermedad infecciosa viral aguda que produce fiebre hemorrágica en humanos y primates (monos, gorilas y chimpancé).

El mortal virus del ébola se detectó por primera vez en 1976, en dos brotes simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo, entonces Zaire).

La aldea en que se produjo el segundo de ellos está situada cerca del río Ébola, y de ahí toma su nombre.

Es una infección que se caracteriza por una alta tasa de mortalidad, que oscila entre el 50% y el 95% de los afectados.

El virus altera un tipo de células llamadas “endoteliales” que recubren la superficie interior de los vasos sanguíneos y la coagulación.

Al dañar los vasos sanguíneos las plaquetas no son capaces de coagular, y los pacientes sucumben a un shock hemorrágico que deriva en una pérdida muy grave de sangre.

Lo más alarmante es que, según las últimas noticias, el gobierno de la RDC ha confirmado el primer caso de contagio en la localidad de Mbandaka, a unos 130 kilómetros del lugar de origen del brote.

Mbandaka es una ciudad de un millón de habitantes situada a orillas del río Congo, que la conecta tanto con la capital, Kinshasa, como con el vecino Congo-Brazzaville.

Lo importante ahora es “parar este nuevo signo de transmisión”, han indicado los expertos.

Debido a que el brote no se ha manifestado en una zona aislada, como en casos anteriores, puede ser  “más difícil de contener” que otros.

Esta preocupación no hace más que aumentar la grave crisis humanitaria en la que está inmersa la República del Congo desde hace varios años.

En el video te contamos más detalles de esta terrible enfermedad.

 

 

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