Es de todos conocida la alta peligrosidad que implica fumar o provocar cualquier clase de chispa en una estación de servicio que surte gasolina al público, no obstante, este joven desafía las normas de seguridad básicas y expone la vida de todos quienes se encuentran en el lugar, según observamos en el presente video.

Una actitud arrogante e irresponsable, al grado de atentar contra la vida de otros y aún de la propia, fue valientemente contenida por el empleado de la gasolinera que activó el mecanismo del extinguidor de incendios apuntándolo hacia el inconsciente muchacho quien, inevitablemente, quedo atrapado en la densa nube blanca del polvo químico expulsado.

De todas maneras, previamente, se le había solicitado cortésmente que suspendiera su nocivo comportamiento apagando el cigarrillo a lo cual hizo caso omiso, lo que motivó la drástica pero efectiva medida del empleado que decidió darle una merecida lección, a la vez que evitó la catástrofe.

Quizás pueda parecer violenta la medida, pero algunas veces es necesario actuar de modo similar, y se requiere de madurez sicológica para superar las barreras sociales que, eventualmente, puedan limitar las acciones que las circunstancias están pidiendo a gritos, como en el caso del muchacho que dio prioridad a su insignificante hábito frente al riesgo enorme que amenazaba con desastre.

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