La historia de Jacob Barnett comienza en Indiana, Estados Unidos, cuando era niño y tenía tan solo 2 años de edad fue diagnosticado con autismo severo.

Los médicos especialistas le dijeron a la familia que nunca aprendería a leer, y ni tan siquiera a amarrarse los zapatos, para entonces el niño dejó de hablar.

Desde aquel momento, Jacob fue sometido a estrictos procesos de aprendizaje al lado de expertos en educación para conseguir que desarrollara habilidades básicas y hacer su vida algo más llevadero.

Para cuando cumplió los 4 años volvió a recuperar el habla, pero no fue un proceso común y corriente, ya que cuando volvió a articular las palabras, lo comenzó a hacer en 4 idiomas diferentes.

Kristine Barnett, madre del chico, ya se había dado cuenta de que la manera en que su hijo aprendía a conocer la realidad era excepcional.

“Memorizaba cada calle de las ciudades donde íbamos de viaje y luego recreaba los planos en el suelo de nuestra casa con bastoncillos” compartió la madre con la BBC.

Entre sus rutinas, Jacob recitaba de corrido el alfabeto completo y realizaba numerosos ejercicios de lógica con los elementos que tenía a su alcance.

Solo bastaron 2 semanas para que se aprendiera de memoria el currículo de álgebra de la escuela secundaria; mientras la mayoría de jóvenes estaban aprendiendo lo básico de álgebra él tenía en claro los temas universitarios.

La madurez y destreza mental que consiguió desarrollar lo llevaron a entrar a la universidad con tan sólo 11 años de edad.

Actualmente el joven que tiene un coeficiente intelectual más elevado que el de Albert Einstein, se dedica a lo que más le apasiona, la física cuántica.

Mientras cursa su maestría, ayuda a otros estudiantes dándoles asesorías en su tiempo libre y a la vez trabaja en un doctorado de física cuántica.

Jacob, junto con oradores galardonados al premio Nobel, expertos en diferentes áreas de conocimiento y entre ellos algunos empresarios, fue invitado a dar una charla TEDx Teen en el año 2013, allí realizó su discurso titulado “olvida todo lo que sabes”.

El CI del joven es de 170 un puntaje ciertamente alto para alguien de su edad; él con tan sólo 12 años desarrolló su teoría original sobre astrofísica.

Sus profesores lo han visto enfrentar los conceptos más complejos y avanzados sobre matemáticas avanzadas, de acuerdo con los expertos en áreas afines del conocimiento, el joven estaría entre los futuros posibles ganadores del premio Nobel.

Una increíble historia de superación.

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