Son muchas las personas, especialmente los niños pequeños con autismo, que tienen miedo de ir al odontólogo. Pensando en esto, y para ayudar a calmar los nervios de algunos pacientes, los médicos aceptaron incluir en sus consultorios a perros de terapia.

Los familiares de niños autistas dicen que llevarlos al doctor es un tema delicado, ya que les molesta la luz sobre el sillón, la vibración del taladro, que les invadan su espacio, no quieren abrir la boca y muerden.

Es por esto que en Chile, Raúl Varela, quien también tiene un hijo con autismo, comenzó a aplicar hace unos años esta técnica en el país y ha dado resultados sorprendentes para varias familias.

Sin lugar a dudas, el uso de estas bellas mascotas harían que cualquier niño pida corriendo una segunda cita con el dentista.

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