Akiane Kramarik, de EE. UU., es una joven pintora y poetisa que inició su carrera desde muy temprana edad, cuando comenzó a tener visualizaciones celestiales.

Con tan solo 3 años comenzó a tener visiones a través de los sueños. Les contó a sus padres que había visto a Dios y que Él le dijo que le había dado un don para transmitir su mensaje a la humanidad.

Los padres eran ateos, así que escuchar a su pequeña decir todo eso había sido una gran revelación.

Inciertos al comienzo, con el tiempo se dieron cuenta que su hija decía la verdad y que efectivamente tenía una gran sensibilidad hacia las artes.

Una historia esperanzadora y sobrenatural, con mensajes hermosos hacia la humanidad.

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