Hoy te presentamos un vídeo sobre un tema realmente fascinante:

¿Pueden los patrones rítmicos abrir portales mentales?

Lo cierto es que sonidos, melodías, vibraciones…forman parte de nuestra vida, en la que están constantemente presentes.

Según los expertos, de los cinco sentidos, el oído es probablemente el que nos conecta con mayor facilidad a los recuerdos y a estados elevados de conciencia.

El oído es además, 10 veces más preciso que la vista.

La psicoacústica ha estudiado cómo en la naturaleza encontramos patrones acústicos básicos que han modelado nuestra audición durante milenios.

En este sentido, experimentamos sensaciones de bienestar cuando escuchamos los sonidos que la naturaleza nos ofrece.

A nivel energético somos vibración, y como tal, podemos percibir y reaccionar a los sonidos y las vibraciones.

Por ejemplo, se dice que el sonido que emiten los cuencos tibetanos nos pueden inducir a estados alterados de conciencia.

Son por tanto, ventanas a nuestro subconsciente, y puertas a nuestro yo más profundo.

También en las prácticas chamánicas se utiliza el sonido del tambor para alcanzar estados de trance.

En el mundo chamánico, el tambor era considerado, más que un instrumento, un vehículo sagrado, que les permitía viajar hacia otros planos de existencia.

El sonido del tambor era el puente que les conectaba con el mundo invisible, donde se ocultan los misterios de la vida y donde subyacen todas las respuestas.

Un dato muy interesante es que los chamanes tenían la creencia de que cada ser humano tiene su sonido y canto propio:

Quien encuentre su sonido, se encontrará también a sí mismo.

En el vídeo que dejamos a tu disposición descubrirás, entre otras cosas, cómo los tambores afectan al cerebro humano.

 

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