Dar una mirada por algunas de las casas más caras del planeta no cuesta nada… Pero ¿quiénes son los dueños de esas mansiones que pueden costar hasta un billón de dólares? En la lista hay de todo: políticos, empresarios, famosos, etc.

Habitaciones suntuosas, piscinas, campos de golf, helipuertos, lagos artificiales… Las casas más lujosas del mundo no escatiman. En el video de la parte superior, te mostramos las 13 casas más lujosas del mundo, en cuánto están valoradas y quiénes son su dueños.

Aquí tienes una de ellas:

LA MANSIÓN DE BILL GATES:

Casa de Bill Gates

Bill Gates es uno de los hombres más ricos del mundo, y su casa está al nivel de su fortuna, valorada en 80.000 millones de dólares. Y aunque el fundador de Microsoft no pasa por ser un millonario extravagante, su mansión sí merece ese adjetivo. Llevó un total de siete años y 63 millones de dólares construir Xanadu 2.0 en el estado de Washington.

Con 6.000 metros cuadrados construidos, la casa se ha convertido en todo un atractivo turístico de lo más exclusivo. De hecho, Gates ofrece cada año un tour privado por su casa para una subasta benéfica que es organizada en la empresa informática, y se han llegado a pagar hasta 35.000 dólares por visitar ‘Xanadú 2.0’ junto a su dueño.

Hoy por hoy, la casa está valorada en 123 millones de dólares. Gates pagó dos millones de dólares en 1988 por todo el terreno, en el que levantó su casa con madera de pinos con más de 500 años de antigüedad, 300 obreros trabajaron a destajo para levantar las paredes, de los que 100 eran simplemente electricistas.

La casa de invitados mide unos 1.000 metros cuadrados, cuenta con un sensor que ayuda al huésped a elegir la temperatura y la luz que le gusta. Los invitados regulan a su gusto el ambiente y la propia casa se ocupa de regularlo en todas las instancias. Además, tras el papel de la pared hay altavoces y según la habitación a la que te dirijas, cambia la música a tu gusto.

Imagen aérea de la propiedad de Bill Gates

No a todo el mundo le gusta el mismo tipo de arte, y uno de los mayores temores de los anfitriones es que critiquen sus cuadros. Bill y su esposa, Melinda Gates, lo resolvieron colocando en toda la casa pantallas de ordenador valoradas en 80.000 dólares que muestran sus cuadros o fotografías favoritos. Y si al invitado no le gustan, pude cambiarlos a su gusto.

Además, el matrimonio Gates decidió construir un edificio separado de la casa solo para albergar su piscina olímpica. Además de poder regular la temperatura del agua a su antojo, nadar será un placer gracias a su equipo de sonido, que permite escuchar música dentro del agua sin necesidad de cascos. También cuenta con terraza exterior, un vestuario y dos baños.

Imagen ilustrativa

Esta casa tiene cosas muy curiosas, como por ejemplo, una habitación única y exclusivamente para una cama elástica, de 6 metros y el techo del cuarto tiene diez metros de altura, seguramente para evitar posibles golpes. Pero si es por cuestión de ejercicio, además de la piscina y la cama elástica, se pude escoger entre un gimnasio o una sauna, con vestuarios separados para hombres y mujeres.

La planta baja de la casa, está dedicada a un impresionante comedor que puede acoger hasta 200 invitados, tantos como el comedor de gala del Palacio Real de Madrid. Una de las paredes cede todo el protagonismo a una impresionante chimenea, mientras que en otra hay una inmensa pantalla de televisión.

Comedor de gala del Palacio Real de Madrid

Xanadu 2.0 tiene 24 baños, de los cuales 10 son baños completos y el resto aseos. Pero no solo de baños vive una mansión, así que Gates ha dispuesto hasta seis cocinas totalmente equipadas por toda la casa, para estar listo en caso de organizar un evento. Y es que en una casa de esas magnitudes, la comida se enfría si hay que llevarla desde el ala oeste hasta el ala este.

Además cuenta con una biblioteca de millones de dólares (y con tesoros únicos), cuya superficie es de 200 metros cuadrados. En una de las paredes, Gates ha escrito de su puño y letra una frase de ‘El Gran Gatsby’ y haciendo gala de su sentido del humor, ha escondido dos palancas en dos tomos falsos, al más puro estilo de la casa del terror. Uno de los pasadizos secretos que aparecen al tocar uno de los tomos lleva a un pequeño bar. Además, la biblioteca dispone de hasta 20 sofás repartidos por la estancia para leer cómodamente, y una máquina de palomitas y refrescos en una esquina. Pero sin duda, lo más impresionante de la habitación es el Codex Leicester, un manuscrito que data del siglo XVI con la firma de Leonardo da Vinci, que Gates adquirió por casi 31 millones de dólares en el año 1994.

Imagen del Codex Leicester

Cuenta con un aparcamiento para 23 coches ya que a Bill Gates le encantan los autos, y por eso repartió diversos garajes por toda su propiedad. Su favorito es uno subterráneo hecho con hormigón y aluminio en el que puede aparcar hasta 10 coches.

Sin embargo, a pesar del impresionante interior de la casa, lo que de verdad le gusta al empresario es pasar tiempo en el exterior. Tiene un árbol favorito, un arce que crece cerca de la entrada principal de la casa, al que monotoriza las 24 horas del día por un ordenador que, en caso de detectar que la planta está demasiado seca, bombea automáticamente agua a sus raíces. En su finca cuenta con su propia playa privada, cuya arena importa directamente desde la isla caribeña de Santa Lucía.

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