Una de las fotos más vendidas de la historia tiene un peculiar origen en medio de la crisis económica que vivió Estados Unidos a principios del siglo 20.

El nombre de la fotografía es: “Almuerzo en la cima de un rascacielos” y muestra una peculiar escena en donde un grupo de 11 trabajadores está almorzando a una altura de 250 metros sobre Manhattan.

El edificio que se estaba construyendo era el Rockefeller Center. Debido a que los encargados de esta construcción deseaban publicitarse, decidieron llamar a un grupo de fotógrafos para sacar una imagen digna de recordación y lo lograron.

En los años treinta uno de cada 10 trabajadores se encontraba desempleado por lo que era una gran fortuna encontrar un puesto; sin embargo, los puestos en los edificios suponían un gran riesgo ya que cada 10 pisos, en promedio, había una persona que se accidentaba.

No obstante, muchos de ellos se hacían a su entorno logrando desarrollar las habilidades propias de alguien que trabaja al filo de una caída, debido, en gran parte, a que en esa época no se manejaban arneses de seguridad.

Es debido a esta ausencia de herramientas de seguridad, que la imagen de la foto se ve tan desprovista de “tensión” por parte de los comensales, ya que estaban acostumbrados a este tipo de almuerzos en las alturas.

En la actualidad la empresa Corbis ha recaudado más dinero por “Almuerzo en la cima de un rascacielos” que por las fotos de Albert Einstein o Martin Luther King juntos.

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