A finales del siglo 19, el arqueólogo británico Flinder Petrie realizó un hallazgo sorprendente cerca de las pirámides Guiza. Se trata de un cilindro de granito de 4500 años de antigüedad que se conserva en el Museo Petrie de arqueología egipcia situado en Londres.

Catalogado como “UC16036”, o también conocido con el nombre de “Núcleo 7”, este objeto es la prueba irrefutable de la existencia de alta tecnología en el antiguo Egipto, y de utilización de técnicas y herramientas tan avanzadas que, incluso hoy, desconocemos.

El Museo Petrie de Arqueología Egipcia, Universidad de Londres.

El núcleo 7 es el interior de uno de los perfectos agujeros que se realizaron antiguamente en una roca de granito. Se trata del desecho de una especie de taladro que nos brinda muchas pistas sobre la técnica de perforación empleada y una de las pocas pruebas increíbles que han sobrevivido hasta la actualidad.

Oficialmente estas increíbles obras se le atribuyen a los egipcios, aunque este objeto demuestra que debió ser una civilización mucho más avanzada y su autoría podría ser mucho anterior a ellos.

El Museo Petrie de Arqueología Egipcia, Universidad de Londres.

El núcleo 7 es un cilindro demasiado perfecto, presenta unas líneas regulares a lo largo de toda su superficie en forma de espiral y aunque aparentemente se vean paralelas, el surco recorre todo el cilindro de un solo trazo. El equivalente a esto sería un taladro con cabeza de diamante moderna (una tecnología que conocemos desde hace poco más de 100 años).

Esto demuestra que en el pasado hubieron civilizaciones avanzadas, pero que a pesar de contar con esta tecnología, la historia oficial sigue sin reconocerlo.

¿Increíble no? Mira el video y déjanos tu comentario sobre qué opinas.

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