El día de Nochebuena de 2010, Erica Lori Ruff condujo hasta la entrada de su casa y se pegó un tiro. Dejó una nota de suicidio de 11 páginas, en la cual no hacía la menor referencia al mayor secreto de su vida.

Lo que encontraron luego, los dejaría atónitos a todos.

En realidad, su verdadero nombre no era Erica Lori. Nunca fue la mujer que dijo ser.

No fue hasta sus suegros encontraron una caja de seguridad escondida en el interior del armario del dormitorio que emergió la extraordinaria historia.

En la caja -que la mujer le había pedido a su esposo que no tocara-, estaban una serie de papeles que dejaron al descubierto las diferentes identidades que había adoptado.

Sólo seis años después de la muerte de la mujer, Joseph Velling, un investigador de la Seguridad Social y genealogista forense resolvió el misterio de su identidad.

En el video de arriba te contamos esta enigmática historia.

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