En los hogares siempre se encuentra uno que otro elemento casero al que se le pueden descubrir más funciones que las que suelen brindar. Una esponja, un encendedor, incluso un cepillo puede ayudar en labores del día a día que no resultan muy fáciles de hacer.

A la hora de martillar es fácil que se termine lesionando un dedo por falta de precisión al golpear, pero eso deja de ser un problema cuando, en vez de usar los dedos, se usa una peineta que sostiene los clavos.

También es posible que se desenrollen los hilos de coser y, a la hora de tener que enrollarlos nuevamente, se puede perder mucho tiempo; no obstante, la batidora puede ser una gran aliada en solucionar este problema.

Además, cuando se quiebra un lápiz labial se puede unir con solo usar un encendedor; se derrite la parte caída y se pega a la parte que quedó unida a la base. Después se pone la flama del encendedor a la parte de la base y listo.

Hay muchos trucos (hacks) que podemos hacer en casa con lo que hay alrededor, para conocer más de ellos te invitamos a ver el vídeo que tenemos en la parte superior de esta página.

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