Hoy te presentamos un vídeo de gran impacto visual sobre las 10 atracciones naturales más hermosas y peligrosas del mundo.

Playas infestadas de tiburones, remolinos de agua de diez metros de diámetro, carreteras congeladas, cuevas que atrapan a los buceadores, selvas impenetrables, montañas inaccesibles.

¿Qué lleva a una persona a querer enfrentar todos estos obstáculos?

¿Qué extraña fascinación posee el peligro sobre algunas personas?

Lo cierto es que hay quienes disfrutan de sus vacaciones tirándose por un puente con la única “protección” de una delgada cuerda o una goma elástica.

No son pocos los que buscan sentir emociones fuertes porque, al parecer, sienten que el placer de enfrentarse al riesgo es mayor que el instinto de protección del miedo.

Ambas emociones, placer y miedo, desembocan en un momento de euforia que anhelan repetir.

Es lo que el psicólogo Marvin Zuckerman llamó “búsqueda de sensaciones”.

En este sentido, Zuckerman identificó cuatro tipos de perfiles sin miedo al peligro:

1- Los que buscan aventuras y emociones de riesgo, pero socialmente aceptadas, como hacer paracaidismo.

2-Aquellos que tienen un estilo de vida inconformista, como los ‘hippies’.

3- Los desinhibidos, que viven una vida normal pero teñida de evasiones.

4- Las personas con baja tolerancia al aburrimiento que huyen de la monotonía; si su vida se vuelve segura necesitan sentir enseguida la experiencia al límite.

¿Qué nos lleva al riesgo?

Según el experto, lo que provoca una atracción irresistible por exponerse al peligro está compuesto por una mezcla de biología, curiosidad, confianza y diversión.

Quizás, en el fondo, todos llevamos adentro un niño que busca explorar el mundo y vivir aventuras.

Sin embargo, es muy importante preparar con cuidado las actividades arriesgadas para no descuidar nuestra salud y por respeto a nuestra propia vida.

¿No te parece?

En el vídeo que dejamos a tu disposición, podrás recorrer virtualmente los lugares más hermosos y peligrosos de nuestro increíble planeta.

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