El actor de ‘Los Vengadores’ siempre es abierto y simpático con sus fans, pero es uno de los que más lleva su vida privada en completo secreto.

Mark Ruffalo ha conseguido ser uno de Los Vengadores favoritos del público siendo también uno de los más sencillos y humildes.

Mientras los detalles de las vidas de algunos de sus compañeros de reparto han trascendido más a los medios, en el caso de Ruffalo suele ser un misterio, y lo cierto es que su vida ha sido de todo menos aburrida. Es, prácticamente, un ejemplo de superación, según el reportaje de Nicki Swift.

¿Te imaginas la típica vida de actor de Hollywood que estuvo prácticamente arruinado antes de alcanzar el éxito? Pues ese es él.

En sus veinte, Mark Ruffalo estaba enfadado todo el tiempo, según sus propias palabras. “Era la representación de un jovencito enfadado con complejo persecutorio. Luchaba como joven actor, sufriendo con peleas imaginarias o reales de otras personas.

Así que [con Hulk] no fue muy difícil revisitar esos lugares”. Tras hacer cientos de audiciones de las que no recibió respuesta, empezó a llevarse el enfado a casa: “…hubo una época que, si venías a mi apartamento, había carteles colgando de sitios muy raros porque tapaban los puñetazos a las paredes”.

Para poder calmar estos ataques y la voz en la cabeza que no lo dejaba dormir, decidió probar la meditación, ya que había ayudado mucho a un amigo suyo que era adicto a las drogas.

“Es una práctica diaria que calla tu cerebro y, por extraño que parezca, en realidad ralentiza el tiempo, por lo que no estás tan atrapado en tu reacción inmediata a las cosas”.

Por lo visto, le funcionó a la perfección.

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