Lo que a simple vista se veía como un indigente que trataba de ganarse la vida (eso sí, con una extraordinaria habilidad para dominar el balón) se transformó en un viral. Cristiano Ronaldo se vistió de indigente en pleno centro de Madrid  para entregarle un balón firmado a un niño.

El delantero del Real Madrid y uno de los mejores jugadores del mundo, impresionó a todos con el video donde un pequeño niño que se animó a jugar con el “indigente”, terminó viviendo una experiencia que nunca olvidará.

Así, el portugués viralizaró la secuencia con el mensaje “Las personas creerán que estoy loco”, sin embargo, lo que más llama la atención es el cambio de actitud de los transeuntes al percatarse quién era realmente el que dominaba el balón, lo que da para pensar sobre quiénes realmente parecen los “locos” en el video, cuando CR7 se ha ido quitando la peluca y el bigote postizo que llevaba para poder ser reconocido por su fan y por todos los presentes. Mira el video completo en la parte superior.

El video fue tomado en el 2015 pero vale la pena recordarlo en estos tiempos donde se está jugando el mundial de fútbol 2018, en Rusia. En estos momentos Cristiano Ronaldo está ejerciendo de capitán, de segundo entrenador y casi de presidente, en Portugal. Se le puede ver animando y jaleando constantemente a sus compañeros, incluso al lado de su seleccionador. La motivación del capitán luso se multiplica exponencialemente gracias a los cuatro goles que lleva y la fe que todo el grupo tiene en Fernando Santos, el único entrenador en la historia de Portugal que les ha llevado a conquistar un título.

Sin embargo, en su último partido que fue contra Irán no quedaron muy bien parados, aunque es suficiente para pasar a los octavos de final. Cristiano inició bien el encuentro ante Irán, tanto que a los tres minutos de partido ya tuvo una clara ocasión de gol desde dentro del área que detuvo Beiranvad.

La siguiente acción en la que aparecería en el encuentro sería para lanzar un libre directo desde una posición idónea para él, pero el balón se estrelló en la barrera. En ese momento pareció como si a Cristiano se le hubiera apagado la conexión. Su actuación estuvo a la altura de la de su equipo: Espesa. Lenta. Previsible. Era víctima de que a Portugal le faltara ritmo y magia y conexión con los hombres de ataque y eso obligaba al delantero del Real Madrid a tener que bajar a recibir el balón a posiciones alejadas a la portería y lo poco que volvió a aparecer en la primera mitad fue para realizar un chut lejano que no supuso ningún peligro para Irán.

Tras el descanso Cristiano no fue capaz de resetear y se mantuvo en el mismo nivel que en los primeros 45 minutos. O peor incluso. Se vio favorecido por el VAR que le dio la oportunidad de marcar su gol y empatar con Kane en el minuto 59 al señalar un penalti que él mismo había sufrido, pero Beiranvand le adivinó la trayectoria y le dejó sin gol. A partir de ahí no volvió a aparecer para sumar y sí casi para restar.

Lo que el VAR le había dado minutos antes favoreciéndole a punto estuvo de quitárselo perjudicándole ya que en el minuto 83 el colegiado paraguayo recurría a la tecnología para revisar una jugada en la que se discutía una agresión a Ezatolahi. Finalmente la acción se quedó en amarilla. Los minutos finales fueron de incredulidad total y absoluta ya que vio como Irán estuvo a punto de hacerse con la victoria y de eliminar a la actual campeona de Europa. Cristiano se alegró de escuchar el pitido final. El próximo encuentro será en los octavos de final para jugar contra Uruguay.

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