En Kenia una madre jirafa se pasea tranquilamente en medio delParque Ishaqbini Hirola mientras cuida de su bebé. Lo más fuera de lo común es el color totalmente blanco de la piel, en lugar de las manchas de color pardo rodeadas por trazos amarillos, característicos de estos magníficos y enormes animales africanos.

Pasamos casi 20 minutos con estos hermosos animales y tuvimos el placer de fotografiarlos y grabarlos en primer plano. Por otro lado, para nuestra sorpresa, una jirafa de color normal también estaba entre la madre y la cría. De esta manera, tuvimos la oportunidad de compararlas”, contó uno de los conservacionistas que grabó el video a The New York Times.

Aquí se observa con claridad el contraste de los dos diseños de piel.

El primer impulso nos llevaría a afirmar que son albinas, pero una explicación científica indica que es el leucismo el rasgo que cambia el color de las pieles. Se trata de unamutación genética en la cual un gen recesivo es causante del color blanco, mientras los ojos conservan el color que les es propio, en tanto que en los albinos los ojos cambian de color.

Ciertamente resultan simpáticas estas jirafas blancas, diferenciándose de sus congéneres manchadas, cuyas células cutáneas fueron inhibidas de producir la pigmentación predominante de la especie.

Las distinciones no son siempre beneficiosas, porque pueden someter a sus portadores al rechazo de los miembros del grupo o a una mayor exposición ante el peligro que significan los posibles depredadores. Por lo pronto esta madre y su hijito se encuentran perfectamente bien.

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Categories:Animales