Un pozo de más de un metro y medio de profundidad, con solo medio metro de diámetro, fue la trampa de un cachorro que cayó en él…  No podía salir por sí solo, el lugar era casi inaccesible, ¡¿cómo hicieron para sacarlo?!

Estas personas estaban preocupadas. Su perrito había desaparecido durante más de 30 horas y cuando oyeron un gemido dentro de un agujero, inmediatamente descubrieron que su cachorro temblaba, estaba asustado y cansado.

En este video podrás sentir la emoción que vivieron en su rescate, que, de por cierto, ¡no fue nada fácil!. Mucha fuerza, trabajo en equipo y determinación fueron los ingredientes fundamentales. ¡Al rescateee!

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